es un método estructurado que busca identificar las causas fundamentales de problemas o fallos en sistemas y equipos. Este proceso no se detiene en los síntomas visibles, sino que profundiza para encontrar las razones subyacentes.
Las etapas del RCA incluyen: descripción detallada del fallo, formación de un equipo de análisis, recopilación de evidencias, análisis de actividades, identificación de la causa raíz, implementación de soluciones correctivas y seguimiento de los resultados.
Este análisis se enfoca en la inspección visual para detectar daños visibles, como desgaste, corrosión o fracturas.
para identificar contaminantes o degradación que puedan haber contribuido al fallo. Este enfoque permite identificar la causa raíz del problema, prevenir futuros fallos, mejorar la confiabilidad de los equipos y optimizar las condiciones de operación.